Armonizar los cinco elementos II: Potenciar las emociones positivas
En el primer nivel de la práctica Armonizar los Cinco Elementos nuestro trabajo consiste en limpiar el pasado, en acabar ciclos y en aprender a transformar estados emocionales negativos en pura vitalidad. El resto de las prácticas nos conducen a un estado de mayor eficacia y de equilibrio duradero. En esas condiciones se desarrolla un estado emocional positivo que nos invadirá cada vez con mayor frecuencia y que durará periodos cada vez más largos. Las emociones positivas surgen cuando el organismo vibra en frecuencias más altas de lo que es habitual. Los estados negativos se manifiestan cuando la energía fluye con dificultad y el organismo se encuentra descentrado en un intenso estado de separación. En el segundo nivel, nutrimos y potenciamos las emociones positivas que provienen de los distintos órganos. Lo que hacemos es combinar de manera consciente este tipo de altas frecuencias en una sola: la energía de la compasión pura. A partir de entonces hacemos circular esta alta frecuencia a través del sistema de meridianos de manera que aumente el nivel vibratorio de todo el sistema energético. Al principio, estos estados positivos se experimentan por breves lapsos de tiempo, y luego retornamos progresivamente a nuestro estado de conciencia habitual. Sin embargo, la práctica regular hace que el sistema energético empiece a transformarse y que acabe por estabilizar la nueva frecuencia de la práctica. Como consecuencia, se produce un giro en nuestra conciencia y un cambio cualitativo en nuestra relación con los demás, con nosotros mismos, y con el universo. Asimismo, alcanzamos un nuevo grado de salud física, emocional y mental. La energía de la compasión es empleada para elevar la frecuencia del canal central y de los canales de apoyo que lo circundan. El trabajo a este nivel sienta las bases del ingrediente alquímico adecuado para las prácticas superiores del Fuego y el Agua. Armonizar los Cinco Elementos 2 nos brinda la capacidad de generar energías extraordinarias que nos permiten obtener resultados extraordinarios. Existe un error común entre los practicantes que pasan superficialmente por el primer nivel de esta práctica y por las prácticas de base y que consiste en abordar la alquimia superior con energía ordinaria, con mezcla de emociones y obstáculos de todo tipo, pero con la esperanza de alcanzar resultados extraordinarios. La energía ordinaria solo puede producir resultados ordinarios. La alquimia superior requiere ingredientes excepcionales, tanto en su calidad como en su cualidad. El desarrollar un estado positivo emocional duradero permite que el organismo se eleve a niveles superiores de conciencia y vibre con frecuencias que permiten obtener máximo rendimiento de las prácticas superiores.
Armonizar los 5 elementos III - Integrar el sistema de meridianos en frecuencias de nivel superior
Llegados a este nivel, se emplean las frecuencias superiores de la compasión manifestadas en el mundo y de los estados positivos continuados para armonizar todo el sistema de meridianos. En circunstancias habituales, el canal central es el único meridiano en el que el yin y el yang interactúan para generar Energía Creativa. El resto del sistema de meridianos se encuentra polarizado y sólo es yin o yang. En Armonizar los Cinco Elementos 3, se hace circular la Energía Creativa por todo el sistema de meridianos, aumentando rápidamente la frecuencia de todo el sistema. Sistema de meridianos y fuerza vital son nombres distintos para una misma cosa: la Consciencia. Elevar la frecuencia del sistema de meridianos significa elevar el nivel de consciencia por encima de los estados ordinarios. Este estadio conduce al practicante a los mismísimos límites de las prácticas yang, en las que el esfuerzo y la iniciativa personal son la unica fuerza motriz. La Creación no tiene lugar por medio de la energía yang exclusivamente, sino que precisa la energía yin o receptiva. Con esta práctica se logra un nivel de receptividad en el que nuestros esfuerzos previos comienzan a generar una reacción por parte del universo. Ese es el estadio denominado "Práctica Yin" y definida en el I Ching en la secuencia de hexagramas que va desde el 31 hasta el 64.
Despertar al Guía Interno
La capacidad de utilizar hábilmente la intención y la voluntad constituye la piedra angular de las prácticas energéticas y es fundamental para vivir con plenitud. La intención la otorga la Madre Naturaleza igualmente a los dioses y a los humanos, pero su utilización y la intensidad de enfoque son habilidades que se desarrollan durante la vida. En los clásicos de medicina taoísta se dice que en el momento en que desviamos la intención y la voluntad de la meta primordial de elevar la conciencia, comenzamos a desarrollar las raíces de la enfermedad y el sufrimiento. El fuego de la intención está administrado por el guía interno en la zona del chakra del corazón. El guía interno, conocido también como la conciencia superior es el aspecto sagrado de la personalidad. Esta es la función que nos permite llevar a cabo el proceso de desarrollo personal. Cuanto más trabajemos conscientemente con el guía interno, más fácilmente encontraremos el camino a seguir para cumplir con nuestro destino y lograr la plenitud y el desarrollo. Al mismo tiempo descubrimos que más certeras se hacen nuestras decisiones y nuestra habilidad de generar beneficios personales y para los que nos rodean. El guía interno es la semilla de la perfección que esta dentro de todo ser de la creación. Es la brújula que indica una sola dirección a seguir: desarrollar nuestro potencial espiritual. Históricamente, en todas las grandes culturas que han desarrollado algún tipo de yoga, el emprender el camino de trabajo energético se ha llevado a cabo considerando siempre un principio trascendente superior de consciencia más allá del ego individual. Además, el ser conscientes de que el principio divino reside dentro de nosotros elimina el sentido de separación o de inferioridad que el practicante puede desarrollar si asume que le falta algo que esta fuera de sí. El guía interno busca constantemente reajustar la dirección de nuestra vida. Su manera más directa de hacerlo es a través de los sueños o del I Ching cuando hacemos preguntas. En este nivel se comienza a abrir conscientemente una comunicación más directa con el guía interno para, en adelante, tenerlo siempre en cuenta cuando tomamos decisiones importantes.
Integridad energética y protección psíquica.
Uno de los problemas más comunes que afectan al trabajo energético es la falta de integridad energética debida a una confusa definición de los límites personales. Esta confusión de los límites permite que se sea fácilmente afectado por energías negativas, se tenga una sensibilidad extrema a otras personas y lugares, se hallen dificultades a la hora de proteger nuestro entorno, se quede abrumado ante personas con fuerte personalidad, se vea envuelto en situaciones con las que no está de acuerdo, etcétera. Todos estos factores son síntomas de que el sistema energético y, sobre todo, los puntos energéticos de la Órbita Microcósmica no vibran en la frecuencia adecuada o están bloqueados. Como consecuencia de ello, al organismo le es muy difícil mantener su integridad energética. Las emociones reprimidas y soterradas pueden producir la sensación de que somos víctimas de las circunstancias y de que "no tenemos suerte". A nivel estructural, puede ocurrir que la persona no disponga de una correcta conexión con las energías del cielo y de la tierra y que éstas, de rebote, estén circulando deficientemente o muy por debajo de su potencial vibratorio. Para poder resolver este problema es fundamental conectar con la tierra estableciendo una práctica cotidiana. Hay que trabajar con el sistema de meridianos más intensamente a través de la Órbita Microcósmica. Hay que empezar a eliminar la carga emocional y favorecer un mejor flujo energético con los Seis Sonidos Curativos y la práctica Armonizar los Cinco Elementos 1. Hay que expandir la personalidad desplazando la atención; es decir, pasar de una focalización exclusiva en uno mismo a un sincero proceso de entrega y ayuda a los demás. Paradójicamente, cuando desplazamos el enfoque de uno mismo hacia otros, percibimos nuestra situación con mayor claridad y desapego. Si uno refuerza sus límites con protecciones mágicas o métodos egoístas, el resultado no deja de ser una mayor sensación de aislamiento y de paranoia que, en el futuro, termina por bloquear el flujo de Energía Creativa a través del organismo. La integridad energética es un resultado de equilibrio energético y no se puede forzar artificialmente con métodos que evitan trabajar nuestros estados emocionales negativos. La capacidad para mantener cuidadosamente la propia integridad energética se traduce en un respeto a los límites de los otros y en un sentimiento de bienestar en cualquier lugar y frente a cualquier persona o situación.
Anatomía esotérica: los 7 centros energéticos
El canal central es el meridiano que mantiene la conciencia individual anclada a la dimensión física cuando estamos despiertos y quien la proyecta a los planos sutiles cuando dormimos y cuando entramos en el proceso para trascender, es decir, cuando morimos. El nivel de consciencia a través del cual estamos operando se expresa por los chakras. Ordinariamente nuestro estado de consciencia fluctúa de chakra en chakra. Una de las metas de la práctica Armonizar los Cinco Elementos 1 es desarrollar progresivamente constancia y regularidad del nivel de consciencia en que operamos y aumentar la capacidad para mantenernos concentrados en la caldera del canal central sin distracciones o sopor. El trabajo energético es un recorrido de la consciencia desde los chakras más bajos hacia los más elevados. El sistema de meridianos esta íntimamente conectado con los chakras y es conocido principalmente por sus usos médicos en la acupuntura. Sin embargo, el sistema de meridianos, como el I Ching, tiene un aspecto interno espiritual que es prácticamente desconocido dentro de la profesión médica. Una clave de este aspecto interno espiritual está en los nombres tradicionales asignados a los diferentes puntos de la acupuntura. En este nivel nos familiarizamos con los patrones energéticos del sistema de meridianos utilizados para elevar la consciencia y abrir el potencial humano más allá del estado ordinario. Lo único que nos llevamos cuando nuestra vida termina en el plano físico es la calidad de consciencia que hemos cultivado, por lo tanto es esencial familiarizarse con todo lo que concierne la conciencia individual.