| Orientación de grupos de práctica |
|
|
|
El I Ching recomienda que, llegados al primer tercio de nuestro camino hacia el desarrollo personal, empecemos a llevar grupos que repasen las prácticas básicas, de manera que se vaya ampliando nuestro círculo directo de influencia y nuestra perspectiva del trabajo energético. El objetivo no sólo es beneficiar a otros, sino también dar un paso que ensanche nuestro enfoque más allá de uno mismo y nos abra perspectivas más amplias con respecto a lo que estamos haciendo.Al tener que introducir frente a otros las prácticas que hemos estado realizando durante un tiempo nos vemos obligados a clarificar lo que es esencial de lo que no lo es. Las preguntas planteadas por los principiantes nos hacen volver a examinar en detalle algunas cuestiones y situaciones con las que quizá no nos habíamos enfrentado antes. Los cambios positivos que experimentan las personas a las que enseñamos aumentarán nuestra confianza básica en lo que estamos haciendo, así como el poder del linaje de prácticas del cual formamos parte. Los practicantes que nunca desarrollan este nivel permanecen en una especie de aislamiento que los hace potencialmente vulnerables para acabar dudando de sí mismos y desconfiando de lo que hacen. En el peor de los casos, se termina "comprando aquí y allá" constantemente, en pos de algo mejor o sencillamente diferente. Eso se debe a una falta de compromiso sincero en lo que pretendemos llevar a cabo. |