| Yoga de la Alimentación |
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El I Ching nos enseña que la nutrición no es sólo el alimento físico. También nos nutrimos de los pensamientos que cultivamos en nuestras vidas, de las emociones que fomentamos, de las relaciones que escogemos y de las ideas que permitimos germinar en nuestras conciencias.El alimento que tomamos puede favorecer o dificultar nuestro desarrollo. Nuestra mente es como un espejo que refleja lo que tiene lugar en la totalidad de nuestro organismo. Los alimentos mal elegidos pueden generar estados de ánimo que no apoyan nuestros sentimientos más elevados. En este nivel aprendemos a escoger, en todos los sentidos, con claridad a través del cultivo del discernimiento y de un mayor respeto y amor hacia nosotros mismos. Otra de las enseñanzas sobre la nutrición que nos ofrece el I Ching, es que necesitamos ser extraordinariamente flexibles al trabajar con la alimentación. No se trata de una etapa en la que decidimos solamente con la mente lo que introducimos en nuestro organismo ya que ello puede producir rigidez e intolerancia. El desafío consiste en desarrollar un discernimiento basado en percibir desde La Mente Original. |